Susana Mur: Creadora de los movimientos organizadores

Una mujer de acción nos propone rediseñar nuestros espacios interiores para encontrar la libertad y la salud

Entrevistamos a Susana, mujer destacada de Mendoza que se define como un “animal humano”, curioso y apasionado por la vida, que se divierte y hace su trabajo con placer.

“Casa abierta para el aprendizaje orgánico» es un lugar único en donde conviven el arte, los libros y una atmósfera especial que nos invita a conectarnos con nosotros mismos mientras exploramos a través de los sentidos.

En la formación de Susana influyeron el método Feldenkrais eutonía de Gerda Alexander, con la propuesta de aproximarse a la autococomprensión del hombre; su manera de entender al ser humano integrando los aspectos psicosomáticos, las emociones, las experiencias, la expresión y la conciencia. Entre los años 2004 y 2006 estudió Zooterapia en Buenos Aires. Al respecto sostiene: “Los animales tienen mucho que enseñarnos a la hora de recuperar nuestro instinto básico de supervivencia”. Entre los años 2007 y 2009, estudió osteopatía en Santiago de Chile.

¿En qué consiste este espacio que llamas Casa Abierta?

– Nuestro cuerpo es nuestra casa, el domus, el domi nostrae (nuestros dominios). Es el ambiente interior que se autosustenta. Son esos lugares, desde la piel y hacia adentro, que nos acompañan desde el nacimiento hasta la muerte, eso es real. Ahí debemos investigar para vivir con libertad, sanamente.

Cuando hablas de curiosidad, ¿a qué te referís?

– La curiosidad en un talento con el que nacemos y que a lo largo de la vida se desvanece; mi trabajo es ayudar al hombre para que recupere esa curiosidad desde su propio espacio personal, su cuerpo, su mirada enfocada hacia sí mismo, hacia su vida, que acontece allí adentro.

¿Cómo definirías el movimiento?

– El movimiento es la esencia de estar vivo, cada persona tiene una manera única de moverse que lo refleja: su personalidad, su modo y el lugar que ocupa en el mundo.

¿Cómo es el Método Movimientos Organizadores?

– Los movimientos organizadores son movimiento suaves, muy lentos, que permiten explorar con conciencia sensorial, similares a los que el niño realiza desde la gestación hasta los 3 o 4 años de vida. Consisten en aprender lo ya aprehendido, redescubriendo el verdadero cuerpo, dinámico, alegre, que se fue plegando a raíz de las influen cias externas (educación, familia, lugar). No se trata de un simple ejercitar de músculos, sino de cambios en el cerebro mismo ya que despierta habilidades ocultas y refina las ya existentes. Los movimientos mejoran la alineación postural, a través de ellos recuperamos las sensaciones, el cuerpo se afloja, se ablanda, tornándose liviano, grácil y joven.

¿Qué es la osteopatía?

– Es una terapéutica manual suave, con soportes filosóficos y científicos. Considera al hombre como una totalidad, un individuo único en cuerpo, mente y espíritu en virtud de su historia personal, su genética y los ambientes en que desarrolla su vida. La osteopatía busca la disfunción, dialogando con los tejidos y permitiendo que se exprese la capacidad de autocuración del organismo.

La estética de los Movimientos Organizadores M.O.I.

– Cuando le preguntamos cómo son los movimientos nos responde que para enseñar usa las formas, la geometría, el círculo, las ondas y los espirales, las curvas livianas, que el cuerpo no encuentre resistencia ni se resista, cada movimiento es leve, pausado, ahí no interviene la fuerza ni la voluntad, pura percepción, vas creando tus propios remedios… Debo bajar hasta mi propio ritmo cardíaco así el trabajo se vuelve lento, como fuera la propia naturaleza humana resurgiendo desde adentro.

Cuando hablas de estética de belleza, ¿a qué te refieres?

– Me refiero a un estado Interno del ser, una tranquilidad interior, donde hay amor, generosidad, benevolencia… Creo que ésa es la esencia misma de la belleza. Ese estado del ser viene con el conocimiento propio y ese conocimiento sólo lo obtengo si soy capaz de descubrirme como centro de acontecimientos.

Rejuvenecer a través de los movimientos organizadores.

– Primero, dejo sentado que para mí no hay diferencia esencial entre viejos y jóvenes ya que la madurez no está en la edad, si no en la comprensión. No soy joven por despojarme de mis arrugas, lo soy por mi curiosidad persistente, por mis ganas de aprender sobre mí mismo y lo demás.

En fin, los movimientos organizadores te ayudan a rejuvenecer porque nutres tu estilo y tus posibilidades de movimientos se multiplican, te vuelves blando, flexible y disfrutas de una vitalidad renovada.

Reader Interactions